Arriesgadamente creativo, así es Jorge Villamizar, uno de los cantautores jóvenes más talentosos y cotizados de Latinoamérica. Su carrera y cada una de sus canciones como Caraluna, Mi Primer Millón, Tabaco y Chanel, Pasos de Gigantes, Alma en Libertad, Ninguna, entre tantas otras, son el reflejo de una vida nómade, rica en matices y cambios radicales que le dan un toque único. Por estas mismas razones, sus temas son apetecidos por artistas como Julieta Venegas (Limón y Sal) Marc Anthony (Vivir), Paulina Rubio (Alma En Libertad), Alejandra Guzmán (Algo Natural) y Luis Enrique (Yo no sé mañana), entre otros.
Jorge nació en Montería, Colombia el 14 de octubre de 1970 y desde que era niño mostró inclinación por la música, gracias a la influencia de su madre, quien le enseñó el poder de la guitarra y le creó un gusto musical ecléctico, que abarca desde The Beatles hasta la música folclórica andina.
Con sólo catorce años, el talento de Jorge ya se hacía notar, a tal punto, que a esa edad actuó como telonero de un concierto de Soda Stereo. Cuando tenía 10 años, sus padres se mudaron a Ecuador y regresó a su país natal a los 18 años, justo a tiempo para enrolarse en la escuela naval en Cartagena. Escapar mentalmente de la rigidez militar, fue la excusa perfecta para que Jorge buscara un modo de expresión y comenzara a darle forma a canciones completas. Luego de un año de milicia, partió a Londres por dos años con el propósito de estudiar Ciencias Políticas en la Universidad de Richmond. Londres fue una plaza importantísima para que Jorge afianzara su afinidad con la música y el estilo que lo caracterizaría más tarde. El metro y sus calles grises se convirtieron en los primeros escenarios del cantautor colombiano.
En esa ciudad conoció al percusionista escocés Robin Jones que marcó una pauta en él, pues lo invitó a formar parte de su banda King Salsa y allí también conoció a la musa que inspiró su primer gran éxito: Tabaco y Chanel. Poco tiempo después, a comienzos de la década de los 90, se mudó a Miami, que desde entonces se convirtió en su hogar y base de operaciones. Mientras Jorge estudiaba administración de empresas en la Universidad de Miami, conoció al músico puertorriqueño José Javier Freire y luego al brasileño André Lópes, con quienes formó la agrupación Bacilos.
La banda creció durante años a nivel local, hasta que su álbum independiente “Madera” llegó a oídos de ejecutivos de WEA Latina, que los firmó de inmediato, relanzando el disco como Bacilos. El tema Tabaco y Chanel pegó de inmediato y fueron nominados a dos Premios Grammy. Más tarde vino el disco Caraluna, que con la canción homónima y Mi Primer Millón, los convirtió en una de las bandas más reconocidas de Latinoamérica y les otorgó dos Grammy latinos y un Grammy americano, entre otros premios. “Sinvergüenza” fue el tercer disco de la agrupación y el ocaso de Bacilos como grupo. Tras obtener un nuevo éxito con Pasos de Gigante, el cuarto Grammy de su corta historia y actuar en la versión 2007 del Festival De Viña Del Mar, la banda se desintegró. Sin embargo, Jorge, compositor e intérprete de la mayoría de las canciones de Bacilos, ya había comenzado a gestar su debut como solista.
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El álbum “Jorge Villamizar” nació en gran parte en las calles de París y contó con la producción de Richard Blair. “Ninguna”, “Colombiano Errante”, “Enredadera”, “Pequeños Romances” y actualmente el tema “Alma En Libertad” son algunas de las canciones autobiográficas que marcan la pauta del primer trabajo como solista del cantautor. A pesar de que Jorge Villamizar mantiene una agenda profesional repleta de compromisos, no deja de colaborar con varias fundaciones y entidades benéficas como Unicef, Wild Aid, Fundación Colombianitos y el Latino Commission On Aids, entre otros. Jorge es sin duda, un artista en permanente ebullición. |